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miércoles, 23 de julio de 2008

Como nacio dios


No creo en Dios pero estoy muy interesado en él – Arthur C. Clarke

Todos nosotros tenemos propensión a creer en lo fantástico y podemos decir que el sentido del misticismo es algo compartido por casi todos.
En la universidad de McGill en Canadá se han realizado una serie de experimentos con ondas electromagnéticas en el cerebro, estos experimentos ha permitido que las personas sientan temor, miedo, vean figuras fantasmagórica que según la cultura son muy similares a los “grises” (supuestos seres de otros planetas) o Ángeles, variando las la frecuencia de las ondas muchos han sentido un fuerte sentimiento místico, algunos han dicho que se han sentido compenetrado con dios.
Todo eso nos obliga a pensar que tenemos en el cerebro zonas especializadas en procesar la información mística, esos experimentos se han realizado desde los años 1998 hasta ahora sus resultados han sido consistentes y han sido contrastados por otros laboratorios.
Me imagino que pronto saldrá un aparato para cambiar el inducir ondas en el cerebro para alcanzar el nirvana en dos minutos.
- La cosa no es tan fácil, ya que algunos han tenido visiones terroríficas sobre demonios y todo lo demás, depende mucho del estado anímico de las personas-
Hasta ahora no se ha visto a ningún chimpases o delfín adorando la banana mayor, ni al pez supremo. Nuestro cerebro tuvo que cambiar para procesar ese tipo de pensamientos, por alguna razón.
Creo que eso sucedió mucho antes que fuéramos humanos y no fuimos los únicos, existe cierta evidencia circunstancial que los H. nedertalensis creían en alguna clase de sobre vivencia del espíritu o algo similar.
Pero en nosotros esa característica se acentuó, no sabemos si fue por simple azar, ya que la explosión del toba hace unos 60,000 años casi nos llevo a la extinción, se calcula que apenas sobrevivieron entre 5000 y 10000 personas en todo el mundo, que tuvieron que vivir en un mundo oscuro, y frió por años, quizás solo sobrevivieron aquellos que tenían esa característica.
O quizás luego de esa catástrofe se acentuó ese sentimiento.
Pero para saber la razón por la cual somos una especie que tiende al misticismo, tenemos que vernos nosotros mismos.
Entre los mamíferos somos una de las especies mas débiles que existe y menos apta para sobrevivir –luego de los pandas. Que parecen estupidos- éramos la comida favorita de cualquier depredador, en Sudáfrica se han encontrado una gran cantidad de restos con marcas de colmillos en sus cráneos de hace mas de 100,000 años, ya que no podíamos correr para escapar o tener la fuerza para enfrentarlos.
Nuestros ancestros eran una especie social, y nosotros lo somos en un grado superlativo, por eso nuestro temor a la soledad. Si los tigres construyeran una civilización, sus viviendas estarían a kilómetros de distancia, ya que son solitarios.
Pero por muchas razones a veces estamos solos y asustados, me imagino a un humano hace 50,000 solo en medio de la espesura rodeado de predadores y una fogata que se apaga poco a poco, teniendo sueño y no pudiendo dormir por el temor que algo se o coma. Es una situación en la cual tal vez vea el amanecer y tal vez no.
En un momento como ese, con la maldición de la conciencia, tenia que aferrarse a algo, que le permitiera pasar la noche (ya que también nuestra visión nocturna es mediocre). En lo personal, y con la experiencia de pasar por situaciones similares, estaría casi en estado de pánico, y se de la alegría que se siente cuando amanece.
Quizás ese humano, para aferrarse a algo creo un ser que lo protegería, de los terrores de la noche y quizás pensó que era el sol, ese que hacia que las sombras huyeran y les abría las esperanzas de regresar con su grupo.
Pero vamos a suponer que ese mismo hombre, era ateo, ya no tendría la esperanza de sentirse acompañado por sus propios pensamientos, cualquier ruido en la floresta, seria de miedo.
Ahora sabemos el daño que puede crear el stress continuado, y de cómo este afecta al individuo incluso a nivel fisiológico.
Entonces tenemos a dos humanos, ambos solos en la noche, uno crea a un ser supremo que o protege y acompaña en los terrores nocturnos el otro, no solo se siente solo y con miedo, sabe que nada lo podrá ayudar si aparece un león, o el leopardo.
El primero tendrá una pequeña, quizás muy pequeña ventaja sobre el otro de sobrevivir sin daños posteriores, esa creencia que alguien sobrenatural lo ayuda y lo acompaña le da una pequeña ventaja y le da más seguridad para enfrentar los retos, quizás va a cazar un ciervo (un ciervo en esa época podía llegar a los 3 metros de alturas, no era algo fácil), quizás lo cazara de cualquier manera, sin ninguna creencia, pero el hecho que el tuviera una mayor seguridad que lo iba a cazar ya que los dioses lo favorecían, pudo añadirle, ese ultimo esfuerzo, o perseguirlo, si lo hirió, por mayor distancia que el ateo.
Y eso le daría una ventaja reproductiva para que sus genes “místicos” se esparcieran en la población mas que el de los ateos.
Solo se nesecita una muy pequeña ventaja en uno o de otro lado, para que esos genes tengan mas probabilidades de esparcirse.

A esto tenemos que sumarle el efecto de las drogas alucinógenas, incluso los monos tienen preferencia por plantas que producen efectos eufóricos o alucinógenos, también los elefantes y algunos otros, nosotros no éramos la excepción, podemos afirmar que todos nuestros antepasados eran drogadictos.
Eso quizás tuvo que ver con la creación del arte. Las pinturas mas antiguas que se conocen están en Australia y están fechadas hace unos 50,000 años, mucho antes que el arte rupestre europeo, los motivos son similares a los que hacen las personas con algunas drogas alucinógenas, eso ha sido ampliamente estudiado, y si cualquiera tiene un pequeño atisbo místico, este será reforzado con las alucinaciones, creo que esto sucedió por mucho tiempo, reforzando de alguna manera ese comportamiento hasta el punto que todos casi extinguió a los que no creían en un dios que les diera confianza..
Otra hipótesis
Hace unos 60,000 años el hombre sufrió una especie de explosión de la inteligencia, de alguna manera y navegando en mar abierto llegaron a Australia, las armas se convirtieron en mas sofisticadas y nos pudimos enfrentar exitosamente –demasiado exitosamente contra la mega fauna del pleistoceno- nos expandimos y llegamos a Europa, y comenzamos hacer arte.
El arte es un atributo de la imaginación, de los sueños es trascender, pero sobre todo simbolizar, un símbolo no tiene un único significado tiene cientos o miles, nos dice algo que las palabras no pueden expresar. Quizás una pequeña mutación en el sistema limbico o la selección natural eligió aquellos que podían hacer mejores representaciones simbólicas de hechos reales en sus sueños y eso género una imaginación mayor y más poderosa.
El poder de hacer historias, y contarlas.
Una de las funciones del sueño es hacer modelos de situaciones que se presentan en la vida diaria, para poder enfrentarlos mejor, en situaciones similares en el futuro. Ya López de vega lo dijo muy poéticamente “ … sueña el rico en su riqueza, sueña el pobre en su pobreza….” Ese mayor poder en las representaciones simbólicas del mundo, nos llevo a representara los dioses, casi se puede decir que era inevitable que algo similar sucediera.
Y aquellos que compartieron esa creencia tenían mayor probabilidad de sobrevivir, por la confianza extra que les proveía su creencia.
Incluso en el siglo XVI la creencia en dios fue la llave que permitió que muchos sobrevivieran a las penurias de la época, algo que no les permitía desfallecer o hacer un último esfuerzo antes de claudicar.


Epilogo

Gracias a que las personas creían en dios es que podemos estar aquí.
Pero ya cumplió su ciclo, fue algo que necesitamos.
Aun muchas personas necesitan creer en dios, necesitan creer en algo que los mantenga en medio del fragor de la vida, de todas las inseguridades, es una muleta, pero necesitar muletas no es malo, ni bueno. Es solo necesitarlas.
Lo malo comienza cuando obligan a los niños a utilizar muletas, aun cuando no las necesiten, y esos niños se convierten en adultos que obligaran a sus hijos a persistir en su error. O despreciar y matar a quienes no tengan la misma creencia, o convertirlos a la creencia de uno como muchas sectas evangélicas, que para mi es un síntoma de inseguridad en la propia creencia, y por ello desean que todos piensen como ellos.
Muchas personas tienen una religión, por ser medio agnósticos, pero que les atrae la idea de ser parte de algo mayor. Y esa necesidad aumenta en las ciudades, donde a pesar de las multitudes estamos cada día más solos, mas desarraigados y la religión les puede dar cobijo en el grupo, el cual les da la sensación de seguridad que no consiguen en el exterior.
Puede que la creencia en dios este caduca y ese mismo concepto no tenga cabida, como toda idea o comportamiento esta sujeta a las leyes de la evolución, y si llego hasta aquí es que tenía un papel importante que cumplir. Nadie piensa seriamente que existen dragones, o hadas en el jardín escondiéndose, la mayoría de las personas saben que como cuentos con moraleja están bien, pero nadie piensa en serio que existan aves gigantes capaces de levantar un elefante.
O de ogros gigantescos que viven sobe una rama de habichuelas, se espera que cuando niños creamos esas cosas, pero también se espera que como adultos sepamos que son solo cuentos, ficción, debido a que son altamente improbables.
Lo malo es que muchas personas continúan siendo niños y siguen creyendo en los dragones, en las aves gigantescas, en las chozas hechas de dulces en medio de la selva, solo que le cambian los personajes, y termina siendo a cadáveres vueltos a revivir o agua convertida en vino. El mito pervive, y a pesar de ser personas adultas siguen creyendo las mismas historias de niños.
Cuando ya no existe necesidad que las crean.
Esta es una hipótesis, no digo que sea cierta, pero en un campo donde las hipótesis escasean tanto, vale la pena exponer el punto de vista para su discusión

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4 comentarios:

Blogger Pedro ha dicho...

He disfrutado estos posts sobre el tema. Siempre me ha gustado leer sobre religiones. Es más una curiosidad académica que otra cosa. En realidad no me importa mucho si dios existe o no. No va a cambiar mi manera de vivir mi vida. Sin embargo, si leo bastante sobre el tema. Es interesante. La biblia, si es leída como una historia y no doctrina, puede ser una lectura entretenida (por ejemplo, la historia de José en el antiguo testamento me gusta)

Tu ejemplo de los dragones/hadas/mitos y de como caducan es parecido al que uso para hablar de la astrología. Muchas civilizaciones adoraban a los astros como dioses y pensaban que estos tenían un efecto sobre sus vidas. Esas religiones ya no existen formalmente, pero muchos siguen pensando que los astros afectan sus vidas. La creencia no ha terminado de caducar.

En el caso del ateismo, y no estoy diciendo que sea tu caso porque no te conozco, me parece que muchos se lo toman muy en serio. Conozco ateos que se la pasan hablando de cómo dios no existe, y explican todos sus argumentos, y les encanta tratar de demostrarle a personas religiosas como están equivocadas. Algunos hasta se reúnen a discutir el tema, invitan personas a sus charlas, recomiendan lecturas a otros, etc. La ironía es que se parecen mucho a esas personas religiosas que tratan de convencer a otros que dios existe, que tienen sus argumentos preparados, y les encanta tratar de convertir ateos o agnósticos, o miembros de otras religiones, los invitan a reuniones, les dan folletos y libros, etc.

No veo ninguna diferencia entre ambos grupos. Unos me quieren convencer del argumento A, y otros del argumento B, y ambos son igual de celosos defendiendo sus lados. Ambos grupos defienden su derecho a ser activos en sus creencias y tratar de convencer a otros bajo el paraguas de “tenemos la razón y queremos hacerles ver a otras personas lo ciegas que han sido”, como si estuviera haciendo un favor a los demás. A veces parece que para unos el ateismo es una religión.

24 de julio de 2008, 12:39  
Blogger @lfredo ha dicho...

Hola Pedro:

Bueno, disiento de ti en un aspecto: el que nosotros los ateos nos reunamos y querramos divulgar nuestras ideas no nos hace equiparables a las religiones. Vamos, si eso identificara una religión eso también lo serían las asociaciones civiles, los clubes privados o los partidos políticos y otros grupos más, ¿no?.

El otro punto: no es nuestra intención convertir a nadie, por lo menos nunca he visto a un ateo hacer proselitismo, lo único que hacemos es difundir el pensamiento crítico, pues la mayoría de los ateos tambien suelen ser escépticos y librepensadores y, como Luís, divulgadores científicos. Claro, también es posible que hayan ateos fanáticos e irracionales y hasta dogmáticos, aunque te confieso que jamás he conocido a ninguno así. Si alguna vez has conocido personalmente ateos como esos, lo lamento, pero no puedes atribuir el caracter de un particular a todo el conjunto ya que el ateísmo, tal como mucha gente lo concibe, no es un grupo de ideas fijas sino una hipótesis basada en reflexiones influenciadas por la observación empírica, del mismo modo que no todos los creyentes son fanáticos fundamentalistas, pero es que la diferencia es que la religión sí es un grupo de ideas fijas (dogmas) que están diseñadas para convertir al creyente en un fanático.
Saludos.

24 de julio de 2008, 14:30  
Blogger Pedro ha dicho...

Estoy de acuerdo que no se trata de todos los ateos. No fue mi intención generalizar ni en el caso de los ateos ni en el de los religiosos.

24 de julio de 2008, 15:16  
Blogger Cörso ha dicho...

Hey, gracias por pasarme los links a esta serie de entradas tan interesantes, disfrute mucho leyendo tu blog. Te felicito por la excelente calidad.

28 de agosto de 2008, 8:37  

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